Rutina facial
La secuencia correcta de productos para tu tipo de piel. Aplica cada paso en orden y en la frecuencia adecuada para mantener tu piel limpia, equilibrada y protegida.
Limpieza
Lava tu rostro con un limpiador adecuado a tu tipo de piel. Si usas maquillaje o protector solar, haz doble limpieza: primero con un limpiador en aceite o bálsamo, luego con un limpiador en agua o espuma. En la mañana basta con una limpieza suave. Usa agua tibia y seca con toques suaves, no frotes.
Frecuencia: mañana y noche, todos los días.
Exfoliación (1-2 veces por semana)
Exfolia tu piel 1 o 2 veces por semana para eliminar células muertas y mejorar la textura. Si tu piel es sensible, usa exfoliantes químicos suaves (AHAs o BHAs) en vez de físicos. Aplica después de la limpieza y deja actuar según el producto. No exfolies si tu piel está irritada o si usas retinoides.
Tratamiento: sérum o activos
Aplica tus activos en orden, del más ligero al más denso. Vitamina C por la mañana para antioxidación y luminosidad. Retinol o niacinamida por la noche para regeneración y control de grasa. Ácido hialurónico sobre la piel húmeda para retener hidratación. Espera 30-60 segundos entre cada activo para que se absorba.
Hidratación
Sella todo con una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel. Piel grasa: gel o loción oil-free. Piel seca: crema rica con ceramidas o manteca de karité. Piel sensible: fórmula sin fragancia con ingredientes calmantes. Aplica con movimientos ascendentes suaves, sin tirones.
Protección solar
Último paso de la mañana y el más importante. Usa protector solar de amplio espectro (UVA/UVB) con FPS 50 como mínimo. Aplica 2 dedos de producto en rostro y cuello, y reaplica cada 4 horas si estás al aire libre. Si tu maquillaje tiene FPS, no es suficiente: usa protector solar debajo.
Tip: incluso en días nublados o en interiores, la luz azul de las pantallas y la radiación UV penetran a través de las ventanas.